El dia festivo de San Rafael en Córdoba

El arcángel San Rafael ha sido el custodio de Córdoba desde la época medieval. Cuando media Europa fue asolada por la peste y miles de personas perdieron la vida a causa de ella, sus habitantes encontraron refugio en San Rafael, que les protegió de esta epidemia mediante una especie de milagro que libró a la ciudad de la destrucción, como tantas otras estaban experimentando en aquella época, al salvaguardar a sus habitantes de esa devastación que asolaba incluso a los más lejanos.

La fiesta de San Rafael, comúnmente conocido como el Arcángel Miguel por los católicos de países de habla hispana como México o Argentina donde se honra a este santo junto con sus hermanos arcángeles -Gabriel y/o Uriel por ser un tercio de su orden llamados mayestáticos- se celebra el 24 de octubre hasta 1970. Sin embargo la tradición cordobesa les ha permitido mediante real decreto del rey Carlos III (refrendado en 1665) que puedan mantener su antigua fiesta en honor a él el 29 de septiembre debido únicamente a que era muy querido por mucha gente de aquí que sigue celebrando este día cada año a pesar de fusionar algunas otras celebraciones como la de combinar esos días entre Nochebuena y Año Nuevo

San Rafael, el Arcangel

La ciudad de Córdoba está llena de historia, con muchos mártires que sacrificaron sus vidas por el bien y la protección de los perseguidores. Un ejemplo de ello serían San Acisclo y Santa Victoria; desde la época romana fueron torturadas hasta la muerte, hasta que finalmente fueron arrojadas al río Guadalquivir, donde sus cuerpos no podían hundirse por mucho que pasara el tiempo, ya que no había esperanza de que quedara vida alguna en ellos; sin embargo, estas dos mujeres volvieron a flotar ilesas, ¡como si fuera un milagro o una intervención divina! Se quemaron pero consiguieron escapar una vez más de la extinción gracias sólo a esta segunda oportunidad que, sin duda, salvó tanto a las suyas como a las de los que las miraban…

El Arcángel

Hoy podemos ver una pequeña capilla que se erigió en su honor y que se encuentra junto al río, cerca de El Arenal. También hay una hornacina vacía en el Puente Romano, frente a la estatua de San Rafael, que recuerda la memoria de estos mártires cordobeses que salen al campo todos los días con sus amigos y familiares para hacer un picnic o simplemente para disfrutar de la vida al aire libre como una gran familia feliz.

¿Un lugar al que acuden muchos cordobeses durante esos días alejados de la vida de la ciudad? El parque del desierto de Villar, llamado «Los Villares».

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