La cata del vino de Córdoba

En el sur de Córdoba, en la zona conocida como «La Campiña«, se cosecha uno de los vinos más prestigiosos de la región y que cuenta con la denominación de origen Montilla-Moriles. Y cada año se celebra en Córdoba la conocida «Cata del Vino Montilla-Moriles», un evento en el que se realiza una cata de vinos con la participación de más de veinte bodegas de la comarca.

Este evento anual se ha convertido en una cita casi obligada para los cordobeses que acuden a degustar los nuevos vinos surgidos de sus tierras. Se celebra en el mes de abril o mayo y, además de una cata de vinos, el evento se complementa con un surtido de tapas y delicias gastronómicas típicas de la región, así como con espectáculos y actuaciones musicales que amenizan el evento.

Además, para los sumilleres o personas con especial interés en el vino, en la Cata de Vinos de Córdoba también se puede asistir a catas dirigidas por expertos en el mundo del vino y que ayudan a los participantes a aprender a reconocer el origen y los componentes que se encuentran en cada vino.

En la Cata de Vinos de Córdoba podrás degustar una gran variedad de vinos como, por ejemplo, Fino, Oloroso, Cream, Pedro Ximénez o Amontillado. Además, cada vez hay más presencia de vinos ecológicos, entre los que destaca la variedad de vinos blancos que presenta la empresa Pedro Ximénez.

Todos estos vinos tienen D.O. Montilla-Moriles porque es allí donde se cultivan y donde se envejecen. Suelen almacenarse en barricas de roble americano y se envejecen con el sistema de «vellón de flor», es decir, una capa de levadura que se coloca en la superficie de la barrica y que da ese toque y textura únicos a los vinos con esta denominación.

Todos los vinos que se pueden degustar en esta cata son de la denominación de origen Montilla-Moriles, y cada año pueden participar nuevas bodegas, aunque en general suele haber más de dos docenas de ellas dispuestas a mostrar sus vinos.

Es un evento multitudinario que cada año atrae a más personas. De hecho, los últimos recuentos indican que los visitantes superan las 80.000 personas. El secreto de su éxito radica en que no se trata sólo de una cata de vinos seria y formal, sino que, sobre todo, Córdoba se convierte en una auténtica fiesta para los sentidos, donde la gastronomía, la música y la diversión se convierten en los principales protagonistas.

El prestigioso vino de esta región se llama Fino porque no se envejece antes de beberlo; Amontillado por su proceso de envejecimiento que se realiza bajo piedras calizas para extraer sabores como el cuero o el tostado; Oloroso con sus toques dulces que evolucionan en el paladar con el paso del tiempo. El Cream combina vinos blancos dulces como el Chardonnay con tintos secos elaborados predominantemente con uvas cabernet sauvignon, mientras que el Pedro Ximénez Blanc ocupa más del 80% de la superficie dedicada exclusivamente al cultivo de una variedad; Pedro Ximenez.

Esta cata no se celebra en las afueras de la ciudad, sino todo lo contrario: tiene lugar en el centro de Córdoba, en plena calle, para que todo el mundo pueda acercarse a disfrutar de los deliciosos vinos cordobeses.

Por ello, este evento festivo, amenizado con deliciosas tapas y música tradicional, reúne tanto a extranjeros como a cordobeses nativos para dar un toque de alegría y diversión a estas fechas tan señaladas.

Durante la semana de degustación, la ciudad también organiza varios conciertos al aire libre con entrada gratuita, para que todos puedan divertirse mientras se empapan de la tradición vinícola y gastronómica de la región.

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