Los baños árabes de Córdoba o baños califales

Los Baños Árabes de Córdoba son unos antiguos baños árabes situados en la ciudad de Córdoba, España.

Están considerados como uno de los ejemplos mejor conservados de estos baños en toda Europa. Se construyeron en la época en que Córdoba era la capital del Imperio Islámico en España.

Los baños sufrieron daños durante un incendio, pero tras ser reconstruidos permanecieron activos hasta 1066, cuando Abderramán III ordenó su abandono como parte de la disolución general de las instituciones musulmanas.

En 1236, Alfonso X el Sabio aportó fondos para su restauración y uso por parte de los monjes de un monasterio cercano.

Los Baños están situados en el corazón de la ciudad, entre la Mezquita, la Iglesia de Santa Marina y el Convento de San Pablo.

Están contenidas en dos edificios de ladrillo contiguos que integran restos de construcciones romanas, visigodas y carolingias.

Un intenso análisis de la estructura del edificio ha puesto de manifiesto que sus cimientos son los de un edificio de época romana denominado «Hipona» que fue transformado posteriormente con la construcción de una basílica visigoda dedicada a San Vicente, con crucero y mausoleo anexo bajo el coro.

Los añadidos posteriores realizados durante su transformación en palacio real incorporaron restos de una casa romana anterior denominada «Casa de los Silos».

El edificio que actualmente alberga las Termas se levantó sobre esta estructura existente, con el fin de mantener la alineación de las calles de los edificios romanos y visigóticos.

La sala se cubre con una cúpula central y dos más pequeñas sobre el crucero y el mihrab, respectivamente. Se desconoce la fecha de construcción original del edificio, aunque probablemente se terminó antes de 1066.

El aspecto actual, sin embargo, se debe principalmente a las obras realizadas durante su restauración en tiempos de Muhammad I, entre 1041 y 1048.

La construcción de este espacio se realizó principalmente con la técnica de la mampostería de ladrillo, alternando capas de cabeceras y de tirantes, con una última capa externa de losas de piedra que completan la circunferencia.

La cúpula consta de una bóveda interior en forma de cojín, decorada con yeso ornamental con motivos geométricos y vegetales, que soporta una segunda cúpula más exterior que cubre el espacio central. Las cúpulas más pequeñas sobre el crucero y el mihrab están formadas por armazones de madera, que descansan sobre pechinas y soportan una serie de semicúpulas u otros elementos decorados con azulejos.

Las termas están abiertas al público, y los visitantes pueden disfrutar de un baño en los baños árabes originales, así como de un masaje o un tratamiento de belleza.