Los patios de Córdoba, visita obligada tambien en invierno

Los patios más bonitos de Córdoba también brillan en otoño

El Festival de los Patios se celebrará finalmente en octubre. La explosión floral dará lugar a visitas en las que primarán los aromas pero sin sacrificar la belleza ornamental.

Córdoba quiere su revancha. El brote de coronavirus obligó a posponer la tradicional Fiesta de los Patios, que estaba prevista para mayo.

Pero esta ciudad andaluza no va a dejar aparcada este año su fiesta más tradicional y colorida, por lo que ha decidido organizarla para las semanas del 8 al 18 de octubre

El turno de los aromas

Será una fiesta diferente, como ya anticiparon sus promotores.

Esta vez no habrá premio para los participantes, lo que rompe una tradición de sana competencia que se remonta a 1921.

Esta vez parece que habrá menos participantes: de los 50 patios privados que se presentaron al concurso se inscribieron unos 35.

Y el otoño no podrá mostrar la explosión de colores de los geranios y otras flores, pero sí acogerá aromas únicos, como los que presentan los geranios, los alhelíes, las rosas, los claveles y las flores de azahar.

Origen y tipos de patios

Los patios surgieron en la época musulmana, sabiendo hacer frente a las altas temperaturas con la instalación de una fuente o cisterna en el centro de un espacio rodeado de abundante vegetación.

A grandes rasgos, podemos encontrar dos tipos de patios: los de las casas unifamiliares y los de las casas de vecinos, que funcionaban como eje de gravedad geográfica y social de los residentes.

Eran grandes residencias de la aristocracia que ocupaban familias llegadas del medio rural.

Las habitaciones se convertían en viviendas y el patio se convertía en el centro de la vida, donde se lavaba la ropa, se recogía el agua, donde los niños jugaban y los adultos se relacionaban.

Más que identificarse con un barrio, sus ocupantes tenían un mayor sentido de pertenencia a su patio y a su comunidad de vecinos.

El primer Festival de Patios Cordobeses fue convocado por el alcalde de Córdoba Francisco Fernández de Mesa en 1921 como «Concurso de Patios, Balcones y Escaparates». Se establecieron tres premios de 100, 75 y 50 pesetas que se repartieron entre los pocos participantes. Debido a la escasa respuesta de los vecinos, el concurso no volvió a celebrarse hasta 1933, cuando comenzó a popularizarse y se presentaron 16 patios en toda la ciudad, con importantes premios para la época.2

Durante la Guerra Civil Española (1936-39) el concurso fue cancelado, volviendo una vez terminada la guerra en 1939 como un evento más de la feria cordobesa; así, en 1943 la prensa local comentó la necesidad de volver al tradicional Concurso de Patios. Para ello, se hace una relación de algunos que en aquella época estaban decorados y eran visitados sin apoyo ni concurso por el Ayuntamiento. Eran los siguientes Calle Leiva Aguilar 10, Calle del Buen Pastor, Calle de los Ángeles, Casa de las Bulas esquina con Calle de los Judíos. Fue en 1944, durante el mandato de Antonio Luna Fernández, la primera posguerra en la que se convocó un concurso, cuando se establecieron los primeros criterios de valoración, como la arquitectura, la decoración y las características. Los dos años siguientes se celebró el Festival, aunque los premios no tenían fecha, por lo que fue en 1947 cuando se consolidó el concurso.

Patio Cordobés en Mayo

¿Dónde  se pueden ver los patios?

Quedan pocos ejemplos de estos últimos, pero ya sea en la fiesta prevista para octubre o durante el resto del año, hay varios patios que se pueden visitar.

La mayoría de ellos se concentran en los barrios del centro histórico de Córdoba. Por ejemplo, en el barrio del Alcázar Viejo, rodeado por las murallas, hay media docena que se agrupan en las calles San Basilio y Martín de Roa.

Otros barrios en los que puedes hacer rutas para conocer los patios son Regina-Realejo, Santa Marina, San Lorenzo y La Magdalena, en la judería, cerca de la Mezquita-Catedral y Santiago-San Pedro.

Establecer una lista de los más bellos sería un acto de injusticia: cada uno de ellos es similar pero ninguno es igual.

Las paredes encaladas, las macetas azules, rojas, verdes o negras dispuestas en una elegante simetría, la explosión floral combinada con enredaderas y madreselvas, los adoquines grises y los ladrillos de terracota son un despliegue visual que uno nunca se cansa de mirar. Ni de olfatear.

El Palacio de Viana

Pero si hay que elegir los más emblemáticos, hay que destacar los del Palacio de Viana, en el barrio de Santa Marina, que tiene nada menos que 12 patios.

Este conjunto del siglo XIV, de austera presencia, fue declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional y Jardín Artístico en 1981.

Esta pomposa denominación hace justicia a la belleza de sus espacios abiertos, como el elegante Patio de recibo, el pequeño Patio de los gatos o el Patio de los naranjos.

También está el Patio de la Madama, donde predominan los arbustos, el Patio de las Rejas, con abundantes geranios, el Patio del Pozo, con sus madreselvas y buganvillas que rodean el aljibe, y el colorido Patio de la Cancela, entre otros.

El palacio, en sus dos plantas, merece una visita para ver su rico patrimonio de arte decorativo, pinturas, azulejos y una biblioteca de 7.000 volúmenes.

El patio de los patios

Para conocer en profundidad la historia y el presente de esta tradicional atracción, se sugiere pasar por el Centro de Interpretación de la Fiesta de los Patios.

Esta organización también ayuda a los vecinos que se preocupan por mantener el color y la belleza de sus patios interiores.

Sus cuatro salas están dedicadas a esta fiesta y permiten conocer a los ganadores en todas las décadas de concursos organizados.

El Patio de la Carmela, donde se encuentra el centro de interpretación de la Fiesta de los Patios, ha ganado 45 premios entre 1960 y 2009.

Belleza andaluza

Un ejemplo típico de patio de vecinos, sus paredes blancas contrastan con los marcos de madera, las barandillas y el revestimiento de chapa cordobesa.

Hay macetas azules por todas partes, tanto en la barandilla superior como en los escalones que llevan al piso superior.

Un limonero reina entre los parterres con gran diversidad de plantas, una explosión de verdor que se repite en cada rincón de Córdoba que abre la puerta a sus famosos secretos.

Fiesta de los Patios de Córdoba: curiosidades

Como dato curioso comentar que en el año 2013 se realizó un estudio del impacto económico que genera esta fiesta a la Ciudad de Córdoba y superaba los  6 millones de euros.

La entrada para ver los patios de Córdoba es gratuita, pero son muchísimas las personas que los visitan durante estos días. Por eso hacerlo acompañados por un guía local es una de las mejores opciones.

En alguno de los patios puedes hasta alojarte y disfrutar de un buen descanso.

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